Ya vimos anteriormente los tipos de hernias que podemos encontrar, así que el día de hoy nos enfocaremos en sus causas, síntomas y cómo se puede obtener un diagnóstico para determinar el mejor tratamiento a seguir.

La también llamada hernia de hiato se forma conforme se debilitan las estructuras que fijan al estómago en su posición normal. Además, la obesidad puede considerarse dentro de sus factores, ya que aumenta la presión intraabdominal.

Los síntomas más comunes son las agruras, dificultad para pasar alimentos, dolor torácico, saciedad temprana, regurgitación, náuseas, vómito y vómito de sangre. Sin embargo, es importante señalar que un pequeño porcentaje de pacientes con este tipo de hernias puede ser asintomático.

Entonces ¿cómo diagnosticar una hernia hiatal? Una de las primeras opciones es una radiografía de tórax que mostrará evidencia de estómago en tórax para confirmar el diagnóstico. Otra opción es realizar una tomografía computarizada que revelará rápidamente la hernia si es que está presente.

El tratamiento para un paciente que tenga evidencias de una hernia hiatal paraesofágica es la cirugía. De esta manera, pueden evitarse complicaciones como la dilatación aguda del estómago, estrangulación, perforación y hemorragia de vasos esplénicos.

Debido a que es un padecimiento que requiere de un diagnóstico certero, lo más recomendable es tener la atención médica de un especialista. Recuerda que siempre será mejor prevenir que lamentar, así que no dejes para después la visita al médico si sientes alguna molestia.